miércoles, 17 de julio de 2013

Neck knife con aire primitivo.

   El pobre disco de sembradora ha dado lo que más pudo. De los pequeños recortes surgieron un par de proyectos como este: un pequeño cuchillo con hojita acriollada encabada en hueso patinado y un bolster de hilo encerado bañado en cianoacrilato. Es de ahora en más mi neck knife campero. 

El pequeño James Bone.





4 comentarios:

  1. Loco, definitivamente tenes talento para lograr dejarlos "rústicamente prolijos", y créeme que no es tan simple, a la mayoría o le quedan como a medio terminar, o les pasa como a mi que nunca pueden parar de lijar y cuando te queres acordar ya estas mas cerca de un pulido espejo que de un brut de forge (o como se escriba)!

    Felicitaciones capo, me encanto!

    Salu2, Daniel.


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    1. Muchas gracias Daniel. Creo que cuadra eso de "rústicamente prolijos". Pero te cuento, a mi la ansiedad me puede y la verdad que el pulido a mano perfecto es una tarea pendiente. Alguna maquinita que me tengo que armar me ayudará un poco para acabados más pulidos porque además, para el que no vive de esto, el tiempo se nos torna tirano.
      Gracias como siempre por la visita. Un abrazo.

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  2. Máquina imparable de engendrar hijos!!!!
    Hacete alguno feito así me sorprendés.
    Te felicito!!!

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    1. Jaja. Basta mirar mis primeros engendros y hacés un casting de filos del terror, jaja.

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