lunes, 1 de abril de 2013

Fauna IV: Un anuro suelto en El Páramo (actualizado)

   Hace tiempo que por la voracidad humana las simpáticas ranas huyen de nuestras aldeas. Hoy, cirujeando en un baldío, hallé un maletín que resultó ser esas mesas de camping plegables en perfecto estado de conservación con el detalle de una banqueta a reparar, demasiado trabajo para el aburguesado ex propietario o del amigo de lo ajeno que la descartó en medio de su huida. Pero el hallazgo vino con un regalo en su interior: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, sí: un espléndido anuro que buscó asilo político en El Páramo. 

   Les presento a Hrolf, nuestr@ nuev@ huesped. Esperemos que venga con la barriga llena de ranitas. 



   Unas semanas después, revisando la caja mágica y misteriosa, otrora aposentos de las ratonas, descubrí que Hrolf no está sol@!!!! Unos cuántos ejemplares más de ranas criollas (Leptodactylus ocellatus) asomaron de entre los cachivaches guardados manifestando su intención de resistir a un eventual desalojo. Así que la caja volvió a su lugar y será cuestión de esperar la invasión ranoide de El Páramo.


   Y la invasión llegó en enero de 2014, cuando al desmalezar una zanja fui sorprendido por una decena de ranas y ranitas que huyeron de la devastación macheteril. 

Esta se piantó al toldo de mi mesa de trabajo.




4 comentarios:

  1. Huuu fijate si juntas un puñado y hacemos raneada para todos!!!

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    1. Jaja. Hay que dejar que se reproduzcan y después las esclavizo.

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  2. Cirujaaaaaaa!!!!!!! No parás de mirar el suelo vos.

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    1. Jaja. Es que se quemó el campo de enfrente y quedó a la vista!!!

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