viernes, 26 de abril de 2013

Cortaplumas de ayer y de hoy

   Hoy le dedico una entrada a mi pequeña "colección" de cortaplumas que, seguramente y aunque me resista, seguirá incorporando ejemplares en función de las oportunidades que se presenten. Es una pieza a mi criterio fundamental para las faenas cotidianas más allá del tenor de nuestras ocupaciones. Quienes las portan habrán constatado como yo que las hojas de corte, limas, sierras, tijeras, punzones, abrelatas, destapador, descorchador, etc. son accesorios vitales para el quehacer diario (salvo el sacacorchos, mayormente castigado el fin de semana). 

   En cuanto a los de mi propiedad, ya de purrete comencé a portar uno de cuatro funciones oriundo de China que yacía entre los chirimbolos de mi abuela materna. A pesar de los intentos, nunca pude determinar la marca pero se los veía pulular entre las chucherías postmaoistas de los años 70 y 80. A pesar del fervor  importador de los noventa, sólo incorporé una más pequeña de tres hojas de acero berreta, ya que estas convivían con la navaja que me acompañaba. 


   Y con ellas continué hasta que llegaron a mí haber las heredadas de la familia. Se agregó una pequeña japonesa de dos hojas propiedad de mi abuelo paterno y la MANN & FEDERLEIN (Solingen) de mi bisabuelo. 



   Muy tardíamente comenzaron a aparecer las nuevas pocket; tal fue el caso de una F. W. JORDAN (Solingen) incompleta a la que vestí con unas cachas de aluminio. La misma trae las funciones básicas que observamos en la imagen. Sus hojas son de acero inoxidable y sus separadores de bronce. 


   Como cualquier otro del rubro, el vendedor me quiso castigar duro por la ex-destartalada Jordan, sólo por la inscripción SOLINGEN de origen.  No sé si pecó de ingenuo pero llegamos a un buen acuerdo ¡y vaya si lo fue! ya que a modo de "yapa" me regaló una RANGER americana (COLONIAL CUTLERY Co.) de tres hojas que, creo, confundió con una china del montón. Lástima que al intentar limpiar la hoja borré casi por completo el grabado. 


      Ahora bien, como las veía muy inmaculadas y con mi china básica me estaba quedando corto fui por una multi de la aldea global, de esas que fabrican nuestros hermanos orientales y que ya en nuestras pampas la comercializan bajo una marca local. En este caso hablo de la BULIT, firma que se dedica a herramientas de trabajo. Esta trae 15 funciones de las cuales la mitad cumplen satisfactoriamente con sus propósitos. Los espesores de la lima de uñas y la lezna son desproporcionados; la tijera es medio pelo al igual que el descorchador.


   He visto cosas chinas de mejor calidad, incluso algunas partidas (sólo algunas) de esas "Q" imitación suiza que abundan en el mercado. No obstante me acompañó unos meses hasta consagrarme con mi mayor anhelo... Mi VICTORINOX modelo Climber.

   Qué más puede decirse sobre esta multipropósito. Realmente, y aunque muchos lo consideren una blasfemia, si les damos el uso que corresponde podemos andar por la vida con muchas marcas alternativas, pero ya todos conocemos cómo, por más que intentamos resistir, terminamos siendo atropellados por el poder mediático de las corporaciones survivaleras. Ciertamente, algo de ese espíritu de resistencia hizo que fuese este modelo de 14 funciones y no otro el que llegara a mis manos. Tuve que elegir entre los modelos que le quedaban al vendedor que me retorcía la testa augurando un incremento sideral de precios para las que entrasen luego de superar los escollos de la importación. Y como no pensaba pagar los morlacos que en otros locales me estaban pidiendo por el mismo modelo, relojié de nuevo la vitrina donde reposaba aquella quimera helvética y sentencié: "Es mía. Me la llevo puesta" (Accumsan habitualem expressio).


   En estas últimas semanas, se me presentaron dos gangas que no pude dejar escapar. La primera de ellas fue la incorporación de una WENGER a la familia. Recorriendo esas ferias del Cuarto Mundo que proliferan en nuestro Conurbano bonaerense, me hice de una de ellas por una suma irrisoria. Un modelo clásico de 12 funciones que a pesar de algunas cicatrices que denotan su condición de usada, es una belleza. 


   A diferencia de la Vic anterior, esta viene con hoja de sierra pero sin tijera, sin gancho y sin hoja chica. Decidí regalársela a mi hijo, para que vaya descontando de la herencia, jaja.

   Finalmente, revolviendo cajones de cirujas, hallé una joyita que no me esperaba. Un CAMILLUS sesentón de aquellos que visitaron Vietnam con las distintas fuerzas militares de nuestro Big Brother del norte. Posee 5 funciones: Hoja de corte donde se puede leer el año de fabricación (1965), lezna, abrelatas, destapador y destornillador. Como tuve que armarla (dado que estaban todas las piezas sueltas), terminó  sin el gancho de las originales, pero asombra su robustez y resistencia. Afortunadamente, la conseguí al precio de dos atados de cigarrillos. Así quedó rearmada aunque carece aun de la lubricación y el pulido que se merece.



   Eso es todo amigos. Si alguno puede contribuir con más información sobre los ejemplares mostrados estaré agradecido. Hasta la próxima. 


viernes, 19 de abril de 2013

El Fortøye (Viking knife)

   Si le han visto un aire conocido a esta hoja han dado en la tecla. Se trata del inconcluso proyecto Walden I, que partió de una antigua lima Vickers británica y que jamás le dí la terminación que merecía. La calidad del acero es espectacular, proviene de una fábrica que se dedicaba principalmente a la construcción de armamento pesado en tiempos de las guerras mundiales. No creo que la lima sea tan añeja pero les aseguro que desprendía una lluvia descomunal de chispas carbonoides. 

   Como andaba estorbando en el placard, y como tenía pendiente hacerme un cuchillo vikingoso, lo sometí a una de esas metamorfosis que me gustan y esperé un amigable día de otoño como el de hoy para encender la fragua y ver que salía. 

   La pieza se encontraba así, por lo que debía modificar en función de dicho diseño. 


   Luego de destemplar la hoja le realicé un corte central y la mandé a la fragua para moldear el arco palmar (sí, el de abajo); le agregué el detalle del rulito, vuelta a la fragua para llevar el filo a la temperatura crítica y temple en aceite / enfriamiento en arena. Para que mantenga su rústica estampa le di unas lijadas con granos medios a fin de limpiar los restos de aceite pero nada de pulcritud y luego del gutural grito frankensteiniano ¡¡Está vivoooo!!! salió el Fortøye (Páramo para los amigos, pero en noruego. En danés y en sueco era  muy  chotofonético).






   Conservando su lomo de 8 mm y su hoja original, ahora el Fortøye también viste a la moda. Me quedó pendiente templar el mencionado arco palmar a fin de invertirlo y usarlo como eslabón. Era la intención inicial pero temía hacerlo muy frágil así que lo evaluaré en otro momento. 

   Espero que les haya agradado la idea. Gracias por su tiempo. Saludos desde El Páramo. 

lunes, 15 de abril de 2013

El David (mi bowie) personalizado

   Y a pesar de ser un respetuoso de las versiones originales tomé al fin la iniciativa de customizar mi bowie. En unos intercambios de materiales y trabajitos con el amigo Vikingo me quedé con un recorte de axis, que fue a convertirse en la nueva empuñadura de el David. La guarda es de bronce (de un ex accesorio industrial) y el tapón de latón. 

   Como comenté en una entrada anterior, la versión original venía con una guarda de acero inoxidable, mango plástico y pomo de aluminio. Por suerte guardé un recuerdo para mostrarles el antes y el después. 

Versión original.
   
Versión customizada.

Asta tratada con cera de betún de judea pulida.
ACTUALIZACIÓN: El David fue robado de El Páramo el día 11 de noviembre de 2013. 


lunes, 1 de abril de 2013

Fauna IV: Un anuro suelto en El Páramo (actualizado)

   Hace tiempo que por la voracidad humana las simpáticas ranas huyen de nuestras aldeas. Hoy, cirujeando en un baldío, hallé un maletín que resultó ser esas mesas de camping plegables en perfecto estado de conservación con el detalle de una banqueta a reparar, demasiado trabajo para el aburguesado ex propietario o del amigo de lo ajeno que la descartó en medio de su huida. Pero el hallazgo vino con un regalo en su interior: siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, sí: un espléndido anuro que buscó asilo político en El Páramo. 

   Les presento a Hrolf, nuestr@ nuev@ huesped. Esperemos que venga con la barriga llena de ranitas. 



   Unas semanas después, revisando la caja mágica y misteriosa, otrora aposentos de las ratonas, descubrí que Hrolf no está sol@!!!! Unos cuántos ejemplares más de ranas criollas (Leptodactylus ocellatus) asomaron de entre los cachivaches guardados manifestando su intención de resistir a un eventual desalojo. Así que la caja volvió a su lugar y será cuestión de esperar la invasión ranoide de El Páramo.


   Y la invasión llegó en enero de 2014, cuando al desmalezar una zanja fui sorprendido por una decena de ranas y ranitas que huyeron de la devastación macheteril. 

Esta se piantó al toldo de mi mesa de trabajo.