martes, 5 de febrero de 2013

Vamos por el fuego. Fuego por fricción con arco.

   He venido mostrando unos cuántos accesorios que se utilizan para generar fuego según las técnicas de nuestros antepasados pero debía unas demostraciones sobre cómo se emplean para tal fin. En este caso comenzamos con la técnica de fuego por fricción con arco. Si bien no es una de mis técnicas preferidas debo confesar que nunca  está de más tenerla en cuenta más allá de que pueda resultarnos complicado abastecernos de los elementos necesarios si nuestro entorno natural se nos presenta demasiado hostil (falta de disponibilidad de maderas apropiadas o demasiado húmedas). 

   No pueden faltar mis agradecimientos a todos los gurúes (Triballica, Césari, Ogalla, Claudio el Lince, etc.) y amigos que me ayudaron a no improvisar en vano asesorándome sobre los detalles a tener en cuenta para una fructuosa labor pirómana. Por eso mis loas a Vikingo, Rikilón, Teno y seguramente a muchos que se me escapan en este instante.

LA TÉCNICA

   Existen un par de métodos para llegar al fuego a partir de la fricción. En este caso necesitamos contar con una base de madera blanda en donde girará el taladro (de madera más dura que la de la base) que rotará gracias al impulso giratorio otorgado por el arco, sostenido, a su vez, por un pomo que puede ser de una madera más dura aún que las otras o, como antaño lo hacían nuestros ancestros, utilizando un hueso de taba. 

   La acumulación de aserrín incandescente generada a partir de la fricción, dato que nos surge cuando avistamos demasiado humo denso, nos permitirá transferir esa brasa a un nido compuesto por malezas secas( paja, fibras, hojas, cardos, etc). Para que ello ocurra directamente, se suele realizar un corte en V sobre la tangente del orificio generado por el taladro, de manera tal que la brasa caiga por el mismo al nido que tenemos preparado para ventilar y así ,llegar a nuestro objetivo. 

   A pesar de mi falta de predisposición para los videos, les dejo uno donde aplico el método y en donde verán que en cuestión de segundos se puede llegar a ser un excelente pirómano arcaico, jaja.  En esta ocasión empleamos una base de pino, un taladro de retama, una taba como pomo y como nido sólo pasto cortado hace unas semanas. 

 Pido disculpas por la falta de camarógrafo que hizo que en el momento de obtener la llama sagrada me saliera del cuadro. Pero es lo que hay. Saludos y gracias por visitar el blog. 


4 comentarios:

  1. Mis felicitaciones ya fueron dadas cuando estuvimos practicando en El Páramo. Las reitero porque veo que te quedaste con la brasa encendida. Ahora te toca a vos pasar la posta del fuego, aunque no sea uno de tus métodos preferidos.
    Gracias por la mención!!!

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  2. No podías faltar. Sin esos pequeños detalles clave hubiese probado en vano más allá de las maderas. Un abrazo.

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  3. Eate año no puede pasar sin que hagamos un vivaqueo en el paramo exelente el lugar y el Bushcrafer

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    Respuestas
    1. Pero sí señor!!! Sería un placer. Nos quedó esa pendiente. Gracias por la visita maestro. Un gran abrazo.

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