jueves, 22 de noviembre de 2012

Cicloaventura por el cercano oeste. Part I

   Habíamos propuesto desde el Buenos Aires Bushcraft una salida de reconocimiento de lugares por viejos caminos de tierra dentro de los límites dados por las rutas 5; 6, 24 y ex 200. Se fijó como destino el casco abandonado de una estancia en Marcos Paz, a apróximadamente 30 km de El Páramo. Los que finalmente se anotaron fuimos apenas tres aunque son justificadas las inasistencias de los que inicialmente se habían entusiasmado con la idea y no pudieron asistir.

   Partimos a las 8:30 am del sábado 17 de noviembre por el camino de San Francisco hacia el dique Roggero cargando equipo mínimo y con una amenazadora temperatura de 27°. Mi amigo Vikingo tomó la delantera quedando la retaguardia a mi cargo (más por falta de entrenamiento que por hacer de naturalista). Nuestro tercer expedicionario era Mariano (el Favo), que se mantenía cerca de la vanguardia.  



   Abandonando el lago, encaramos unos 2 km, no más, hasta el Camino a Villars, por una zona de quinteros, campitos y autos quemados esparcidos por el campo. A los cuarenta minutos llegamos a una cañada donde el panorama se tornó meramente rural.
Vista del camino a Villars


Antiguo cartel de Vialidad provincial.
Piratas de la maleza. Así definió Fray Mocho a las comadrejas
y zorrinos que asolan los nidos descuidados.
      Por esta senda seguimos más kilómetros de los debidos ya que fuimos a dar con un puente sobre el Arroyo de las Mostazas, a escasos kilómetros de la ruta 6. Así que retomamos y doblamos en ángulo recto descartando la alternativa de transitar por las vías abandonadas del antiguo ferrocarril Midland. Este segmento quedó bien retratado en la cámara de Vikingo.




   A medida que mis colegas avanzaban fui recolectando algunas fotos para la sección flora del blog, lo que hizo que mi dupla acompañante llegara a destino casi veinte minutos antes y fuese recibida por nubarrones de moscas y demás insectos en el paraje donde se suponía debían yacer los restos de la estancia que, para nuestro asombro, fue demolida quién sabe cuándo y por qué. 
Foto tomada hace seis años por un cicloturista cuya fuente figura al pie de la misma.
   Pues lamento informarles que lo que nosostros encontramos fueron los ladrillos cubiertos por una espesa maleza flanqueados por acacias negras y árboles de moras blancas y negras. El predio había sido cercado hace tiempo para evitar intrusiones - suponemos-, aunque no había rastros de presencia humana en toda el área.   



   Como la idea era pernoctar, el cuadro que teníamos ante nuestros ojos era más que tentador asi que, acto seguido, camuflamos las bicis y nos dispusimos a buscar un lugar para pasar la noche a excepción de Vikingo que, ni bien traspasó las alambradas pinchó la bici y se quedó a repararla. 
   Con el Favo pudimos ubicar un fabuloso lugar a escasos metros de las mencionadas bases del viejo casco. Era la postal ideal para recrear las vivencias de los crotos del '20 y de los bandidos rurales de los albores del siglo que dejamos.
Tramo oculto de las vías del ff.cc. Midland donde acampamos.


CONTINUARÁ...
  

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