lunes, 8 de octubre de 2012

Pequeño de cocina reciclado

   Vaya historia tiene este cuchillo!!! La mayor parte de su pasado se desconoce dado que lo hallé abandonado sobre una parrilla en un camping de Chascomús, hace ya algo más de tres años. Su hoja de acero al carbono tenía el formato de los típicos cuchillos de cocina y sus cachas estaban que explotaban de podredumbre.
  
   Así como llegó sirvió en la cocina por tres años desplazando a todos sus competidores pues su filo y la retención del mismo siempre fueron asombrosos. Pero llegó el día en que para sobrevivir había que restaurar. En la cocina fue desbancado por un Encina de similar tamaño y a este lo desarmé, le reftifiqué el diseño de la hoja, le hice unas cachas nuevas con pinotea que el amigo Oso Negro me regaló, nuevos remaches de bronce y lo enfundé en una vaina de criollos Mission que tenía por ahí.
   No es para hacerse el super bushman pero a pesar de la delgadez de su hoja tiene en su haber un centenar de pollos trozados y depostados, algún que otro conejo y ni hablar de vacunos. Así que con todos sus galardones va otro a la fila para cuando se requiera la experiencia de la vieja guardia cuchillera.

4 comentarios:

  1. Epa amigo! Y pal asadito no sirve? Cómno que no!!
    Es un deber ineludible probar su eficiencia en tales menesteres.

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    1. Para el asado tiene 3 doctorados, jaja. Afeita el muchacho!!! Pensar que era casi un descarte.

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  2. Aquello que parece un descarte puede no serlo, y lo que lo es en un momento, en otro pasa a ser un elemento importante, ahora enteindo por que dios o el destino no permitio que ingresara al galpon de mi papa, para donar las cosas que hay alli. Ahora lo voy a pensar dos veces antes de decidir que quedarme y que regalar. Felicitaciones por su arte. La verdad tengo sanda envidia.

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    1. Hola PP. Toda la razón del mundo aunque ello signifique menos mercadería en los compra-ventas adonde recurro por esas reliquias. Igualmente es triste ver como terminan allí galpones y bibliotecas enteras que significaron quizás un esfuerzo de toda la vida para adquirir cada herramienta, cada libro. Creo que mi afan por reciclar se debe en parte a un homenaje por ese esfuerzo. Las herramientas y los libros son el legado cultural de nuestros antepasados y tenemos el compromiso histórico de retransmitirlo aun hoy que la batalla se dificulta con el poder de las comunicaciones que espero, por el bien de muchos, que nunca nos fallen.

      Muchas gracias por los comentarios y por visitarme. Saludos.

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