viernes, 26 de octubre de 2012

Mi bastón de caminatas

   La idea era algo modesto, nada complejo, simplemente un bastón con algún sello personal. La madera es bastante cuestionada, acacia negra, pero protegida he constatado que puede dar batalla. Le adosé una punta de bronce luego de endurecer la madera a fuego en la puntera. Posee marcaciones cada 10 cm. para vadear arroyos y riachos y osé encarar una humilde y rústica talladura intentando plasmar mi versión del rostro de Diógenes el cínico, ja ja ja, si ven un gaucho o a Santa Claus los perdono. Por su parte, el amigo Vikingo me desasnó en cuanto al trenzado cabeza de turco para incorporar otro detalle ornamental. Habrá que seguir castigándolo nomás.


martes, 23 de octubre de 2012

El viejo scandi del abuelo.

   Atesorar, coleccionar, encanutar, guardar o como quieran llamarla es una cualidad que heredé de mi abuelo materno que por suerte aún cuenta con 88 abriles. Basta urgar cualquier recoveco de su rancho para hallar una caja de Pandora. Entre tantas reliquias le había echado el ojo a un cuchillo tipo scandi de lima con empuñadura de hueso que le pedí lo agregue a mi nombre en el testamento. Pero no hizo falta esperar tanto. Aprovechando una reunión familiar lo presionamos para que aflojara y me lo diera y, a regañadientes, así lo hizo.  
   El Cuchillo es un viejo scandi que con el tiempo ha quedado con la estampa de un fileteador con su funda tradicional. Ambas piezas estaban algo deterioradas con el correr del tiempo. Se lo había regalado un tío mío, que a su vez lo adquirió de un marinero californiano en el puerto de Buenos Aires hace aproximadamente 50 años. La más castigada era su vaina: restos de esmalte sintético, cuero reseco, costura deshecha, el detalle de piel destruido, etc. Tratando de salvar algo de la estética original, rehidraté el cuero, recosí y le agregué el pasador. Quedó un aspecto más o menos envejecido aunque todavía debe pasar por un proceso para tal fin. En cuanto al cuchillo, lo dejé tal cual, salvo el rehidratado de la arandela de cuero.

Vista del conjunto luego del primer proceso de restaurado.

Detalles del cabo.


   Lo pude testear y la verdad que corta como un Mora. Quien sabe quizás lo saque a pasear a pesar de estar ya retirado de sus faenas cotidianas . Me gusta mucho por su estilo y su capacidad de trabajo, últimamente me he hecho un apasionado por los nórdicos. Nunca olviden de preguntar si es que tienen la suerte: abuelo ¿qué hay en esos cajones? A lo mejor se ligan una linda sorpresa.

   Saludos.

jueves, 18 de octubre de 2012

Vainas para mi Trento Hunter 600

   Como todos saben estos cuchillos suelen venir acompañados de una detestable funda de cordura por lo que me vi en la necesidad de diseñar otra antes de que aquella termine destartalada en medio de un simple ajetreo. 

   Del famoso cuero marrón de mis otras piezas dí forma a esta vaina optando por un diseño y costura distintos a los acostumbrados y una presilla simple con un detalle de guampa sintética que luego fue reemplazado por una presilla fija con broche.


   Pero a medida que nos perfeccionamos le confeccioné otra mucho más resistente en vaqueta y ahí se acobijará feliz y contento por los siglos de los siglos. 



ACTUALIZACIÓN: Mi Trento Hunter 600 y la vaina de la última imagen fueron robados de El Páramo el día 11 de noviembre de 2013. 

lunes, 15 de octubre de 2012

Vivac en El Páramo.

   Imágenes de una quedada en casa, junto a Vikingo (esta vez nos faltó Oso Negro que por cuestiones laborales se quedó con las ganas) y mi hijo, con algunas prácticas y el placer de recibir la primavera como más nos gusta: pernoctando al aire libre.

   Las actividades fueron:
   Sábado 13: Armado de los refugios, testeo de hachas/ búsqueda de leña, caminata por el campo en busca de perdices (No hallamos ninguna. Estaban avisadas.), senderismo entre pastizales del lugar, testeo de yescas, fogón, mateada, menú nocturno, charla y a dormir.
   Domingo 14: Recuperación del fuego, mateada desayuno, desarmado de los tarps, práctica de soguería, práctica con trampas, mateada de media mañana, fabricación o reparación de accesorios con elementos naturales, almuerzo y despedida.  
Vikingo con su poncho de campaña.


Yo yuve que armar algo más espacioso por el pequeño que se sumó.

Testeando nuestras hachas.

Caminata por el campo.

Pozo de agua en medio del campo.

Vikingo y su liquidambar. ¡Qué pena su final!

Probando yescas. Algodón carbonizado / madera.

Probando yescas: cardo seco.
Tiene copyright, jaja.

Hora de la cena.

Hora de dormir.

6 AM. Desayuno.




Probando trampas "simples".

martes, 9 de octubre de 2012

Scandi para un amigazo

   Gran desafío implicó el que mi amigo Pablo González ( ver blog Aprendíz de herrero) viniera a darme una hoja de los famosos scandis Lauri para que fuese yo quien la encabara. Sinceramente me sentí como ante un examen  y espero haber aprobado, o por lo menos no quedar mal, jaja.

   Después de paliar mi escasez de materia prima, opté por tres piezas de madera (quebracho, viraró y lapacho) y arandelas de suela. La guarda y el pomo son de latón que el mismo Pablo me revoleó al paso cuando viajaba de vuelta a casa.
   Pero por si la cosa salía medio frustrada, decidí hacerle una vaina acorde (ahí sí me desenvuelvo mejor), así que la pareja terminó así:



   Hoy las fotos no salieron con vida; mi celular va para atrás. Ya le pondré pilas a mi cámara. Bueno Pablo, espero tu veredicto final.  

lunes, 8 de octubre de 2012

Portacubiertos de cuero

   Inspirado en unos similares que Wayne Hanley expuso en el grupo de Bushcraft Leather, en Facebook, me obsesioné en hacerme unos para mí, y entre esta mañana y la hora de la siesta lo terminé.  
   Consta de dos recortes. El primero hizo de vaina, cosida al revés a la que luego le hice dos ojales para el cordón que, por su parte posterior, permite portarlo en cinto o correas. El segundo es la tapa que se adhiere por detrás con los mismos ojales y con tres puntadas de cada lado. Para el frente reciclé un botón imantado de una funda de teléfono celular guardado para lo ocasión.

Pequeño de cocina reciclado

   Vaya historia tiene este cuchillo!!! La mayor parte de su pasado se desconoce dado que lo hallé abandonado sobre una parrilla en un camping de Chascomús, hace ya algo más de tres años. Su hoja de acero al carbono tenía el formato de los típicos cuchillos de cocina y sus cachas estaban que explotaban de podredumbre.
  
   Así como llegó sirvió en la cocina por tres años desplazando a todos sus competidores pues su filo y la retención del mismo siempre fueron asombrosos. Pero llegó el día en que para sobrevivir había que restaurar. En la cocina fue desbancado por un Encina de similar tamaño y a este lo desarmé, le reftifiqué el diseño de la hoja, le hice unas cachas nuevas con pinotea que el amigo Oso Negro me regaló, nuevos remaches de bronce y lo enfundé en una vaina de criollos Mission que tenía por ahí.
   No es para hacerse el super bushman pero a pesar de la delgadez de su hoja tiene en su haber un centenar de pollos trozados y depostados, algún que otro conejo y ni hablar de vacunos. Así que con todos sus galardones va otro a la fila para cuando se requiera la experiencia de la vieja guardia cuchillera.

martes, 2 de octubre de 2012

Fauna III. Alegres visitantes de El Páramo

   Si hay una cosa que valoro de la vida en el ostracismo es que mis hijos puedan estar en contacto con otros seres de la naturaleza. Aquí van algunos registros de quienes nos visitan a lo largo del año.

Sapo argentino (Rhinella arenarum).

Busquen un peine para la señorita.

Tropilla de los campos cercanos buscando vainas de acacia.

Con el crepúsculo, los cuises (Galea musteloides).

Una Argiope argentata esperando su alimento.
La rana Hrolf.

Lagartija colilarga husmeando en una maceta.


Pequeño recipiente de caña

   Estaba aburrido y había a mi alcance una caña y un corcho. Recorté un tubito dejando un orificio en la parte superior y el nudo en la inferior. Luego lijé los bordes.



   Para el orificio de entrada preparé un tapón de corcho dándole con la navaja forma cónica para que encastre perfectamente.



  
  
   Finalmente le hice un detalle con hilo sisal fino y voilà!!! un pequeño contenedor para transportar azucar, especias o cualquier cosa que se te ocurra y quepa en su interior. Voy a perfeccionar el modelo buscando una caña de mejor aspecto, protegerla/impermmeabilizarla y pensar en otras ornamentaciones.  Seguramente no ha de ser ninguna novedad pero por alguna razón el hombre tiene la capacidad de reinventar cosas.
   Saludos.