lunes, 25 de junio de 2012

De la pizzería al monte. Reciclaje de cuchillo con su vaina

   Entre mate y mate en lo de la vieja, confisqué de la cocina un cuchillo de acero inoxidable que otrora se había desempeñado como pizzero en su lugar de origen, México. Allí nació en la fábrica de la Dallas Cutlery pero ahora yacía inactivo en los cajones de la vitrina materna. Así que, mangazo mediante, se fue pal rancho a ver qué podíamos hacer.

   Lo primero fue dibujar sobre su hoja un diseño con aires bushcraftianos (en espaninglish) y cortar procurando no destemplar.


   Luego, lima y más lima hasta darle el filo deseado. Pulido (lo que se pudo ya que estaba muy rayado) y aggiornado final con un tirador con detalle de asta. Aceite de lino a las cachas y lustrado. 


Ahora procedí con su funda. Conseguí un trozo de suela, ya que en el país de las vacas ajenas escasea el cuero y preparé el modelo.


   Luego del cosido, el teñido y la lustrada, le agregué una muslera y un pasacinto de cuero y quedó así:




   Será hasta la próxima.




2 comentarios:

  1. Ese cuchillo no tiene nada que envidiarle a los que te ofrecen por cientos de euros en el mundillo del bushcraft. Bárbara transformación.Sigo extrañando una foto del lomo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y... digamos que de lomo los de cocina son flojos. Este trae con suerte 2,5 mm lo que lo hace más para camping que para una escapada en donde dependas de un gran cuchillo. Pero estética no le falta, jaja.

      Eliminar